El mismo bolso, cinco personalidades.

Ayer terminé este bolso de crochet. Color claro, forma sencilla, un asa marrón y pocos detalles. Podría decir que está terminado.
Pero mientras lo miraba pensé en una cosa: ¿cuánto puede cambiar un bolso si modificamos solamente un detalle?
Así que vamos a hacer un pequeño experimento. No cambiamos el hilo, el punto ni la forma del bolso. Cambiamos solamente algunos accesorios.
Un asa marrón: sencillo y natural
Esta es la versión que elegí.
El marrón combina con el tono claro del crochet y mantiene un aspecto sencillo y natural. Es probablemente la opción que más fácilmente utilizaría durante el día, con vaqueros, vestidos o ropa en tonos neutros.
Ahora quitamos el asa. El bolso se queda exactamente igual.
Y empezamos a jugar.
Una cadena dorada: nos vamos de cena
Sustituimos el asa marrón por una cadena dorada y ya tenemos otra cosa.
El dorado destacaría mucho más sobre el color claro y le daría un aspecto más elegante. Yo ya no lo imaginaría solamente como un bolso para todos los días, sino también para una cena o una ocasión un poco más especial.
Mismo crochet. Misma forma. Una cadena diferente.
Un asa negra: más contraste
Ahora probamos con un asa negra, sencilla pero más estructurada.
El contraste sería mucho más fuerte y el bolso tendría un aspecto más moderno. Incluso la ropa con la que lo combinaría sería diferente.
Y seguimos sin tocar ni un solo punto.
¿Y si añadimos flecos?
Aquí entramos en terreno peligroso porque últimamente yo y los flecos nos estamos viendo demasiado.
Podríamos añadirlos en la parte inferior y llevar inmediatamente el bolso hacia un estilo mucho más boho.
Mismo color, misma forma y misma técnica.
Pero visualmente ya estaríamos hablando de otra personalidad.
Madera, bambú… o simplemente un pañuelo
Un asa de madera o bambú cambiaría otra vez el resultado y le daría un aire mucho más veraniego.
Pero tampoco necesitamos sustituir siempre una pieza. Un pañuelo de color atado al asa, un pequeño charm o un accesorio diferente pueden ser suficientes para transformar el bolso durante un día y desaparecer al siguiente.
Y quizá esta sea una de las partes más divertidas de hacer bolsos de crochet: terminar el bolso no significa necesariamente terminar de jugar con él.
Yo esta vez me quedo con el asa marrón.
Pero viendo todas las posibilidades, ya tengo curiosidad por probar el mismo experimento con otro bolso.
Aunque, conociéndome, probablemente empezaré cambiando el asa y terminaré haciendo otro bolso completamente distinto. ❤️